El pasado miércoles 27 de mayo, la residencia Las Huertas celebró un taller familiar de jardinería dirigido a los residentes y a sus familiares. La actividad se desarrolló mediante la preparación y plantación de macetas con el objetivo de personalizar los balcones de ambas unidades, favorecer la participación activa y reforzar los vínculos afectivos en un entorno residencial adaptado.

Participación familiar en el entorno residencial
El equipo del centro preparó previamente el jardín para facilitar el desarrollo de la actividad y garantizar que las personas participantes pudieran trabajar en un espacio accesible y organizado. Durante la jornada, residentes y familiares compartieron la selección de las plantas, la preparación de las macetas y la plantación de las diferentes especies elegidas para los balcones.
La propuesta permitió generar un espacio de convivencia entre personas residentes, familias y profesionales. Este tipo de actividades sociosanitarias favorece la presencia activa de las familias en la vida cotidiana del centro y contribuye a crear momentos significativos dentro de la residencia de mayores. Además, la jardinería ofrece una dinámica sencilla, reconocible y adaptable, lo que facilita la participación de personas con diferentes niveles de autonomía.
La personalización de los balcones también tiene un valor relevante en la atención centrada en la persona. Al intervenir en espacios próximos a su vida diaria, los residentes participan en la creación de un entorno más cercano y vinculado a sus preferencias. Esta participación fortalece el sentimiento de pertenencia y promueve una relación más activa con los espacios comunes y privados de la residencia.
Jardinería como actividad terapéutica
Desde el punto de vista terapéutico, el taller permitió trabajar áreas como la atención, la coordinación motora, la planificación de tareas y la toma de decisiones. La manipulación de tierra, macetas y plantas favoreció la motricidad fina y la coordinación óculo-manual, mientras que la elección de materiales y la secuenciación de pasos contribuyeron a estimular funciones cognitivas.
La jardinería en centros residenciales también se relaciona con la promoción del bienestar emocional, la reducción del aislamiento y el mantenimiento de rutinas significativas. Al realizarse en grupo y con la participación de familiares, la actividad reforzó la comunicación, la cooperación y el contacto social.
La actividad se integra en la programación de estimulación, participación y envejecimiento activo que Las Huertas desarrolla para mejorar la calidad de vida de las personas residentes.




