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Las grúas de transferencias son una herramienta indispensable en las residencias para mayores, en la atención a personas con algún tipo de trastorno de la movilidad.

Definidos por Ceapat (Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas del Imserso), los productos de apoyo o ayudas técnicas, son productos que facilitan la realización de determinadas actividades de la vida diaria que serían difíciles de realizar para la persona por sí sola. Permiten que las personas que los usan salven las distintas dificultades que tienen a la hora de usar una parte de su cuerpo dañada, perdida o que no funciona adecuadamente.

Incluidas en la categoría “Movilidad y manipulación”, las grúas de transferencia son sistemas de elevación y traslado que se utilizan para evitar que el cuidador cargue con el peso de la persona al realizar transferencias (por ejemplo al pasar desde la cama a la silla de ruedas). Su uso correcto dota de un entorno seguro tanto al usuario como al cuidador, sin comprometer la salud física al no cargar el peso de forma manual.

En las residencias y centros de día para personas mayores del grupo Albertia, se dispone generalmente de dos tipos de grúas de transferencia.

Grúa bipedestadora

Este tipo de grúa se utiliza para transferencia y cambio de posición desde sedestación a bipedestación. Para el uso de este tipo de grúa, es necesario que la persona sea capaz de realizar un buen apoyo de pies y mantenga buen tono muscular.

La unidad de soporte corporal se compone de un arnés colocado a nivel dorsal, que va bajo las axilas, ayudando a elevar el tronco. Además, dispone de apoyos tibiales para evitar flexión de rodillas durante la elevación. En caso de necesitar mayor apoyo en el movimiento, se puede asociar un segundo arnés que ayude a elevar desde la pelvis.

Grúa de elevación y traslado

Estas grúas se componen de una estructura con ruedas y freno más un sistema de elevación, que generalmente es un motor eléctrico alimentado por baterías. Además, dispone de una percha en la que se engancha un arnés flexible como soporte corporal, en el que el residente es elevado en posición sentada, tumbada o semitumbada, dependiendo de la necesidad.

Este tipo de grúa se utiliza cuando no es posible utilizar una grúa de bipedestación: el residente no realiza un correcto apoyo, hay alteración del tono muscular, etc. Es un sistema pasivo de elevación y traslado.

Es muy importante elegir adecuadamente el arnés que se corresponda con la funcionalidad, talla y capacidad del usuario, según su tono muscular, situación cognitiva, actividad, etc.  Una colocación incorrecta del arnés condiciona la seguridad en el manejo de la grúa

Prescripción del uso de las grúas de traslado

La pauta sobre cuál es la mejor opción para cada residente la deciden los profesionales de los departamentos de terapia ocupacional y fisioterapia, en consenso con el resto de profesionales que actúan con el residente. La pauta de uno u otro tipo de grúa viene determinada, entre otras variables, por el grado de movilidad y apoyo de cada persona.

Concienciar de una correcta higiene postural haciendo uso de las diferentes herramientas técnicas de apoyo que se ofrecen es crucial para garantizar una buena salud física del residente, además de evitar muchas lesiones en los cuidadores. En las residencias del grupo Albertia se realizan periódicamente formaciones presenciales y online para todo el personal (en especial gerocultores) con el fin de orientar en el correcto uso de los materiales de trabajo que favorecen la salud de residentes y profesionales.

* En imagen, grúa bipedestadora modelo Sara, de Arjo