•        

Figura del Gerocultor en las residencias de mayores

En las residencias del Grupo Albertia, la figura del gerocultor realiza una labor esencial, ya que se encarga de que los mayores reciban toda la atención diaria que necesitan.

¿Qué papel efectúa un gerocultor en una residencia de mayores?

El trabajo de gerocultor es esencial para que los usuarios que viven en una residencia puedan tener sus necesidades básicas cubiertas.

Funciones del gerocultor en las residencias

  • Aseo diario, vestimenta y alimentación de personas independientes como de residentes con gran dependencia.
  • Movilizar y de realizar importantes cuidados en cama, por ejemplo, cambios posturales en aquellas personas que por su situación no pueden moverse por sí solos y, por tanto, pasan muchas horas en la misma posición, lo que conlleva riesgo de aparición de úlceras por presión.
  • Acompañamiento de residentes en sus paseos diarios. Esta actividad se realiza previamente asesorados por la fisioterapeuta de la residencia. El personal gerocultor se encarga de caminar con los residentes para que mantengan algo tan importante como la deambulación, la fuerza muscular, la movilidad y la coordinación y, a la vez, comunican cualquier cambio que detecten en la marcha de los mayores.

Vínculo del gerocultor con el residente

El trabajo del personal gerocultor no se basa únicamente en todo lo descrito anteriormente, sino que va más allá, ya que mientras realizan todo este gran trabajo, también se encargan de conocer al residente. Conocen sus capacidades, sus gustos, sus comportamientos, su carácter y prestan atención a cualquier cambio de comportamiento que pueda ser indicativo de que la persona esté pasando por algún problema de salud y, por tanto, necesite ser tratado por cualquier profesional de la residencia.

Además, también realizan un trabajo importante con las familias de los residentes, sobre todo en los últimos momentos de la vida de los mayores, acompañándoles y prestándoles toda la ayuda y apoyo que necesiten.

En definitiva, el trabajo que realizan las gerocultoras y gerocultores es un trabajo importantísimo, digno de valorar y reconocer, ya que se dejan la piel cada día para que los residentes vivan en unas condiciones óptimas.