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Día de la Mujer en residencia Las Fuentes

El día 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la mujer trabajadora. Por ello, la psicóloga de la residencia y Centro de día de las Fuentes impartió una charla a los usuarios de Centro de Día en la que se explicó el origen de esta fecha, cómo se celebra en otros países, diferentes reivindicaciones que tienen lugar en otros sitios, así como de otras curiosidades relacionadas con este evento.

Esta fecha conmemora la lucha histórica de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo como persona íntegra. Es un día de reconocimiento a las mujeres que con su lucha y esfuerzo a lo largo de estos años han hecho posible que hoy se viva en una sociedad más igualitaria

Durante la charla, se detallaron algunas curiosidades como que sólo hace 91 años, en octubre de 1933 durante la Segunda República, se concedió a las mujeres la emancipación total y dos años después el derecho a voto en España. En 1946, en Francia, se concedió el derecho al voto a la mujer, en 1971 en Suiza o como desde 2015 las mujeres pueden votar en Arabia Saudí.

Ha habido muy buena participación y se ha establecido un debate formulando preguntas del tipo: ¿Existen trabajos exclusivamente de mujeres o de hombres? ¿Ha cambiado mucho la situación laboral de la mujer desde el tiempo de sus abuelas hasta ahora?, ¿Quién realiza las tareas domésticas en casa?…

Por último, la actividad ha finalizado con la lectura de una poesía: “No te detengas” de la Madre Teresa de Calcuta:

“Siempre ten presente que la piel se arruga,

el pelo se vuelve blanco,

los días se convierten en años…

Pero lo importante no cambia,

tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier telaraña.

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.

Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés viva, siéntete viva.

Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas…

Sigue, aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que, en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.

Cuando no puedas trotar, camina.

Cuando no puedas caminar, usa el bastón…

¡Pero nunca te detengas!”