La residencia Albertia Babilafuente celebró el Lunes de Aguas con una salida al entorno del municipio en la que participó un grupo de residentes. La actividad se realizó con el objetivo de mantener vivas las tradiciones culturales de la provincia de Salamanca, fomentar la participación social y favorecer el bienestar de las personas mayores a través de una experiencia al aire libre.

El Lunes de Aguas es una festividad tradicional salmantina vinculada a las reuniones en espacios abiertos y a la degustación del hornazo, producto típico de esta celebración. El portal oficial de Turismo de Salamanca describe el hornazo como una empanada horneada rellena de productos de la chacinería salmantina, como lomo, chorizo o tocino.
Paseo adaptado y convivencia al aire libre
La actividad consistió en un paseo hasta una fuente del pueblo, donde los residentes compartieron un momento de convivencia y degustaron el hornazo. El recorrido se adaptó a las capacidades de cada persona, garantizando la seguridad durante el desplazamiento y favoreciendo la movilidad activa mediante una actividad física suave.
Durante la salida, los participantes conversaron sobre recuerdos y experiencias relacionadas con esta festividad. El entorno del municipio facilitó la orientación, la conexión con lugares conocidos y la evocación de vivencias personales asociadas al Lunes de Aguas.
Tradición, memoria y bienestar
La celebración permitió trabajar varios objetivos terapéuticos desde una actividad sencilla y significativa. El paseo favoreció la movilidad y la autonomía; la tradición del hornazo estimuló la memoria autobiográfica; y el encuentro grupal reforzó las relaciones sociales entre residentes.
Salir de la residencia también contribuyó a romper la rutina diaria y a generar un estímulo diferente. Este tipo de propuestas favorece el estado de ánimo, aumenta la motivación y refuerza el sentimiento de pertenencia al entorno cultural y comunitario.
Con esta iniciativa, Albertia Babilafuente integró una tradición salmantina en su programa de actividades, uniendo cultura, convivencia y atención centrada en la persona. La jornada contribuyó a promover un envejecimiento activo, participativo y conectado con las costumbres locales.




