El pasado 26 de noviembre, un grupo de residentes de Albertia Figueruelas disfrutó de una enriquecedora visita a Zaragoza. La jornada comenzó con un recorrido en furgoneta por las zonas más modernas de la ciudad, permitiendo a los participantes contemplar lugares emblemáticos como el Puente del Tercer Milenio, el más reciente en la capital aragonesa, y que muchos de ellos aún no habían tenido la oportunidad de cruzar.
El itinerario incluyó también la zona de los pabellones construidos para la Exposición Internacional de 2008, actualmente reconvertidos para nuevos usos, así como la Pasarela del Voluntariado, con su icónica estructura en forma de “pincho”, que captó la atención de todos.
La siguiente parada tuvo lugar en la tradicional Chocolatería Ulzama, donde Rosario, residente de Albertia Figueruelas y madre del propietario, se convirtió en una encantadora anfitriona. En este cálido espacio, los asistentes disfrutaron de un delicioso chocolate caliente acompañado de crujientes y recién elaborados churros, un detalle que endulzó aún más el día.
Durante este momento de descanso, el grupo aprovechó para conversar de manera distendida, rememorando experiencias pasadas y compartiendo planes para el futuro. La presencia de algunos familiares de los residentes añadió un toque especial, reforzando los lazos afectivos y haciendo de la jornada un evento verdaderamente memorable.
La mañana fue todo un éxito brindando a los participantes una experiencia diferente que enriqueció su rutina diaria. Rosario, particularmente emocionada desde los preparativos iniciales, vivió este día con gran ilusión, demostrando cómo pequeños gestos pueden generar grandes momentos de felicidad.
Albertia Figueruelas se compromete a seguir organizando actividades significativas que potencien las relaciones sociales, promuevan la participación en la comunidad y contribuyan a mejorar la calidad de vida de nuestros residentes.




