La residencia Albertia Playa de Canet realiza de forma mensual una salida a una heladería del municipio de Canet de Berenguer, dirigida a personas mayores con un buen nivel de autonomía. La actividad se enmarca dentro del programa habitual del centro y se desarrolla en horario de mañana, coincidiendo con el tradicional almuerzo valenciano.
La salida incluye el traslado de las personas participantes en la furgoneta del centro hasta la heladería, organizando los desplazamientos en varios viajes para garantizar la comodidad y seguridad. Esta iniciativa forma parte de las acciones orientadas a mantener rutinas significativas fuera del entorno residencial.

El almuerzo valenciano como rutina vinculada al entorno y la identidad
El almuerzo es una costumbre profundamente arraigada en la cultura valenciana y especialmente relevante para las personas mayores, al haber formado parte de su vida social durante décadas. Mantener este hábito en un espacio cotidiano del municipio permite a las personas residentes continuar con una práctica reconocible, conectada con su historia personal y su entorno más cercano.
La experiencia refuerza el vínculo con la comunidad local y contribuye al sentimiento de pertenencia a Canet de Berenguer. El uso de un establecimiento habitual del pueblo favorece la normalización de la actividad y la continuidad de costumbres previas al ingreso en la residencia.
Fomento de la autonomía personal y social
Desde el enfoque terapéutico, el principal objetivo de esta actividad es promover la autonomía personal y social. Aunque las personas residentes cuentan con el acompañamiento del equipo profesional, son ellas quienes eligen libremente qué consumir, gestionan su tiempo y se relacionan con el entorno de manera natural.
La salida reproduce situaciones cotidianas fuera del ámbito residencial, favoreciendo el mantenimiento de habilidades personales y sociales. A nivel emocional y cognitivo, la actividad estimula la orientación espacial y temporal, la memoria autobiográfica y la iniciativa personal, además de generar motivación y estados de ánimo positivos.
Las familias valoran esta iniciativa de forma positiva, al observar un mayor bienestar emocional y una actitud más activa y participativa en sus familiares. Para el equipo profesional, estas salidas refuerzan un modelo de atención basado en el respeto, la confianza y la promoción de una vida lo más normalizada posible dentro del entorno residencial.
Dada la buena acogida y los beneficios observados, desde la Residencia Albertia Playa de Canet se está trabajando para ampliar la frecuencia de esta actividad a dos salidas mensuales.




