•        

Soledad en el anciano

Las emociones constituyen un mecanismo de respuesta y/o reacción fisiológica del cuerpo ante los cambios o estímulos del entorno y los sentimientos son expresiones subjetivas que se originan como consecuencia de una emoción. En la población adulta mayor entre el 20% y el 40% experimenta el sentimiento de soledad, lo que ocasiona una situación desfavorable y puede ocasionar repercusiones negativas en las  personas que la experimentan. En las residencias del Grupo Albertia se trabaja el desarrollo e implementación de intervenciones terapéuticas, con el fin de paliar y prevenir los efectos negativos de esta.

¿Qué es la soledad?

La soledad es un sentimiento que puede surgir en cualquier etapa del ciclo vital y puede afectar a todo tipo de personas independientemente del género, edad, entre otras características sociodemográficas. En función de la edad presentada se experimenta de diferente forma y los factores asociados a este sentimiento varían, en la vejez puede ocasionar una gran dependencia tanto de tipo social, como funcional y cognitiva y puede suponer un factor desencadenante de determinados problemas de salud que pueden tener un impacto directo en el desarrollo de las actividades de la vida diaria.

Los principales factores desencadenantes de este tipo de sentimiento son la pérdida ante el fallecimiento de un ser querido, ruptura de una relación, cambio en las circunstancias vitales presentadas, etc., y el posterior proceso de duelo que deben experimentar las personas que sufren dichas perdidas.

Entre estos factores encontramos:

  • Jubilación.
  • Independencia de familiares cercanos como los hijos.
  • La viudedad.
  • Empobrecimiento en el desarrollo de relaciones interpersonales, que puede afectar directamente tanto en la cantidad como en la calidad de las mismas.
  • Deterioro de las funciones motoras y cognitivas y aumento del nivel de dependencia.

 

En las residencias del Grupo Albertia las estrategias y recursos para vencer el sentimiento de soledad están destinadas tanto a la intervención con los propios residentes y usuarios, como la intervención directa con los familiares de los mismos

La familia es uno de los principales focos de intervención. Por ello, en las residencias se han creado grupos de intervención para familiares con formato de coloquio al cual pueden asistir todos los familiares que así lo deseen. Tiene como objetivo compartir las vivencias y los sentimientos experimentados en el cuidado activo de personas dependientes y crear una red de apoyo entre personas que comparten situaciones familiares similares, pudiendo así involucrarse de forma activa y favorecer el desarrollo de una red social que permita alcanzar un estado de ánimo saludable.

Por otro lado, también es primordial la intervención directa con los usuarios y residentes. Para este tipo de intervención se realiza una terapia no farmacológica llamada Terapia de Estimulación Emocional T2E, en la que se crea un espacio en el que se puede sentir, descubrir y compartir emociones, potenciando así las interacciones sociales y sirviendo de factor de protección ante el sentimiento  de soledad y sus efectos directos en la salud.