El pasado 4 de agosto, la residencia Las Huertas recibió la visita de varios grupos de voluntariado procedentes de diferentes puntos de España, como Valencia, Bilbao, Pamplona, Zaragoza o Barcelona. La jornada se organizó en el propio centro con el objetivo de promover la convivencia, favorecer la apertura a la comunidad y ofrecer a los residentes una experiencia significativa vinculada al ocio, la creatividad y la participación social.
La visita de las personas voluntarias permitió desarrollar actividades adaptadas a los intereses y capacidades de los residentes, generando espacios de encuentro en los que se compartieron juegos, conversaciones, recuerdos y propuestas creativas.
Actividades lúdicas, creativas y de convivencia
Durante la jornada, residentes y voluntarios participaron en diferentes actividades, como manualidades, pintura con témperas, elaboración de mándalas, creación de juegos, bolos, bingo y juegos de mesa. También se generaron momentos de conversación en los que los participantes compartieron experiencias, recuerdos y vivencias personales.
Estas propuestas favorecieron un ambiente cercano y participativo, permitiendo que los residentes disfrutaran de una jornada diferente dentro de la vida cotidiana del centro. La presencia de grupos externos también contribuyó a ampliar las relaciones sociales y a mantener el contacto con personas de distintas edades, lugares y contextos.
Voluntariado, bienestar y apertura a la comunidad
Este tipo de actividades se desarrollan desde una metodología centrada en la persona, adaptando cada propuesta a las capacidades, preferencias e intereses de los residentes. Entre sus objetivos se encuentran favorecer la integración social, fomentar la comunicación, promover las relaciones interpersonales, estimular las capacidades cognitivas y funcionales, y reforzar el sentimiento de pertenencia a la comunidad.
Las visitas de voluntariado aportan beneficios relevantes en el ámbito sociosanitario. El contacto con personas externas al centro favorece la estimulación cognitiva, ayuda a mantener las habilidades sociales y de comunicación, y contribuye a prevenir situaciones de aislamiento o soledad no deseada.
Aunque este tipo de colaboraciones se desarrollan a lo largo de todo el año, durante los meses de verano adquieren una mayor frecuencia. Gracias a la participación de diferentes entidades y personas voluntarias, Las Huertas continúa fortaleciendo el vínculo entre la residencia y la comunidad.
El centro seguirá promoviendo este tipo de iniciativas, orientadas a generar experiencias de convivencia, participación y bienestar para las personas mayores residentes.




