El pasado 15 de mayo, la residencia Albertia Lugo una actividad de bingo intergeneracional en la que participaron personas residentes y la nieta de una de las residentes. La iniciativa fue organizada por el equipo de Educación Social mediante una dinámica lúdica adaptada, con el objetivo de fomentar la interacción entre generaciones, favorecer la participación activa de las personas mayores y promover el envejecimiento activo desde una perspectiva terapéutica.

El juego como espacio de encuentro
La actividad comenzó con una presentación de la dinámica y con la bienvenida a la menor participante. A continuación, las personas residentes ocuparon sus lugares en la sala común para iniciar las rondas de bingo. Durante el desarrollo del juego, los participantes marcaron los números de sus cartones, compartieron comentarios y mantuvieron conversaciones espontáneas en torno a la actividad.
La presencia de una participante de otra generación favoreció la comunicación y generó un contexto de convivencia diferente al habitual. Este tipo de encuentros permite que las personas mayores se relacionen con niños y jóvenes en un entorno estructurado, seguro y adaptado, donde el juego actúa como herramienta de participación social.
El bingo intergeneracional también contribuye a reforzar los vínculos afectivos dentro de la residencia. La actividad ofrece una oportunidad para compartir experiencias, recuerdos y formas de comunicación entre edades distintas. En el ámbito residencial, estas propuestas ayudan a reducir el aislamiento social y favorecen relaciones significativas que inciden en el bienestar emocional de las personas mayores.
Estimulación cognitiva y envejecimiento activo
Desde una perspectiva terapéutica, el bingo es una herramienta de estimulación cognitiva utilizada con frecuencia en gerontología. Durante la actividad se trabajaron capacidades como la atención sostenida, la concentración, la percepción auditiva, la velocidad de procesamiento y la coordinación óculo-manual.
La metodología aplicada se basó en la participación activa, el refuerzo positivo y la adaptación del ritmo del juego a las capacidades de cada persona. Esta forma de intervención permite mantener la motivación y facilitar que los residentes participen de acuerdo con sus necesidades y preferencias.

La dimensión intergeneracional añadió un componente emocional relevante. El contacto con personas de menor edad favorece la autoestima, la comunicación y el sentimiento de pertenencia. Además, este tipo de experiencias contribuye a romper estereotipos asociados a la edad, al permitir que mayores y menores compartan aprendizajes, valores y vivencias en un marco de respeto mutuo.
La jornada concluyó con la entrega de pequeños obsequios simbólicos a los ganadores. Albertia Lugo integra este tipo de actividades en su compromiso con la atención centrada en la persona, la participación social y la promoción del bienestar integral en la residencia de mayores.




