El pasado 1 de julio, la residencia Albertia Los Peñascales desarrolló talleres de magia dirigidos a los residentes, dentro de su programación de estimulación cognitiva y ocio terapéutico. La actividad se realizó en las instalaciones del centro mediante trucos de ilusionismo, demostraciones visuales y dinámicas participativas, con el objetivo de favorecer la atención, la memoria, la comunicación y la participación activa en un entorno lúdico y adaptado.
Magia para estimular la atención y la curiosidad
Durante la sesión, los residentes participaron en diferentes propuestas relacionadas con el mundo de la magia. El taller incluyó demostraciones de trucos, observación de detalles, seguimiento de instrucciones y resolución de pequeñas incógnitas planteadas a partir de las dinámicas realizadas.
La actividad se adaptó a las capacidades funcionales y cognitivas de los participantes, permitiendo que cada residente pudiera implicarse según sus posibilidades. Algunos colaboraron directamente en los trucos, mientras que otros participaron observando, comentando lo ocurrido o respondiendo a las preguntas planteadas durante la sesión.
La magia permitió generar sorpresa, curiosidad y motivación, elementos que favorecen la atención sostenida y la implicación en la actividad. Además, el formato grupal facilitó la conversación espontánea, el intercambio de opiniones y la interacción entre los residentes.
Ocio terapéutico y envejecimiento activo
Desde el punto de vista terapéutico, los talleres de magia son una herramienta útil para trabajar capacidades cognitivas como la concentración, la memoria inmediata, el razonamiento y la observación. Al mismo tiempo, ofrecen una actividad diferente y significativa, que contribuye al bienestar emocional y a la participación social.
Este tipo de propuestas también puede despertar recuerdos relacionados con espectáculos, juegos o experiencias recreativas vividas en otras etapas, favoreciendo la expresión personal y la comunicación dentro del grupo.
Con estos talleres, Albertia Los Peñascales continúa incorporando actividades de terapias no farmacológicas orientadas al envejecimiento activo, el mantenimiento de capacidades y la calidad de vida. La magia se convierte así en un recurso accesible para estimular, entretener y reforzar la convivencia en el centro.




