La residencia Las Fuentes ha llevado a cabo durante el mes de agosto un taller de elaboración de helados dirigido a los residentes. La actividad se desarrolló en las instalaciones del centro mediante una dinámica grupal, participativa y adaptada a la temporada estival.
Una actividad refrescante y participativa
Durante el taller, los residentes participaron en distintas fases de la preparación, desde la elección y manipulación de ingredientes hasta la presentación final de los helados. La propuesta se planteó como una actividad significativa vinculada al verano, a los recuerdos asociados a esta época del año y a la preparación de alimentos.
La elaboración conjunta permitió que cada residente participara según sus capacidades, preferencias y nivel de autonomía. Al finalizar, los participantes pudieron disfrutar de sus propias creaciones, compartiendo un momento de ocio y convivencia.
Estimulación y autonomía
Desde el punto de vista terapéutico, este tipo de talleres permite trabajar la atención, la memoria, la secuenciación de tareas y la toma de decisiones. La manipulación de ingredientes también favorece la motricidad fina y la coordinación óculo-manual.
Además, las actividades de cocina contribuyen a reforzar la autoestima, la autonomía y la sensación de utilidad. Los sabores, aromas y recuerdos vinculados a los helados pueden despertar emociones positivas y favorecer la conversación. La residencia Las Fuentes continuará incorporando propuestas adaptadas que promuevan la participación y el bienestar de sus residentes.




