La residencia Albertia Las Palmeras recibió el pasado 11 de mayo la visita de Mémora para desarrollar una actividad de terapia asistida con perros dirigida a las personas residentes. La iniciativa tuvo como objetivo favorecer el bienestar emocional, social, cognitivo y motor mediante la interacción guiada con animales en un entorno seguro y acompañado por profesionales.

Interacción con perros y bienestar emocional
Durante la sesión, los residentes pudieron interactuar con los perros a través de juegos, caricias y ejercicios guiados. Estas dinámicas generaron un ambiente participativo y favorecieron la aparición de sonrisas, recuerdos y momentos de conexión emocional.
La terapia asistida con animales es una intervención no farmacológica que puede contribuir a reducir el estrés, la apatía y la sensación de soledad en personas mayores. El contacto con los perros facilita la expresión afectiva, estimula la comunicación y promueve una respuesta emocional positiva.
Muchos residentes recordaron experiencias pasadas con sus propias mascotas, compartiendo anécdotas con el resto del grupo. Esta evocación de recuerdos permitió trabajar la memoria autobiográfica y reforzar la identidad personal desde una experiencia significativa.
Estimulación cognitiva, social y motora
Además del componente emocional, la actividad favoreció la estimulación cognitiva y motora. Los juegos y ejercicios guiados permitieron trabajar la atención, la coordinación, la movilidad y la participación activa, adaptándose a las capacidades de cada residente.
La dimensión social también fue relevante. Compartir la actividad en grupo facilitó la conversación, la interacción entre residentes y la creación de un ambiente más alegre dentro del centro. La respuesta de los participantes fue positiva, destacando el impacto favorable en el estado de ánimo y la energía generada tras la sesión.
La residencia Albertia Las Palmeras apuesta por iniciativas innovadoras que promueven el envejecimiento activo y el bienestar integral. La terapia asistida con perros permite integrar afectividad, estimulación, convivencia y calidad de vida, reforzando una atención centrada en la persona.




