El pasado 13 de noviembre, la Residencia Las Huertas de Barbastro celebró su tradicional Castañada, una actividad que reunió a residentes y trabajadores en un ambiente cálido y festivo. En el jardín se encendió un pequeño fuego para asar castañas y boniatos, creando ese aroma tan característico del otoño que muchos residentes relacionan con recuerdos de su infancia.
La celebración contó con la presencia de “la castañera”, encargada de repartir la merienda y de animar la tarde con humor y cercanía, provocando sonrisas y comentarios cómplices entre los asistentes.
Participación activa y bienestar emocional
Mientras se preparaban las brasas, en el salón social los residentes colaboraron cortando las castañas, trabajando la motricidad fina y la coordinación, y opinando sobre la mejor forma de hacer los cortes. Esta participación activa reforzó su sentimiento de utilidad y pertenencia al grupo.
La jornada estuvo acompañada de música y conversación, lo que favoreció un ambiente lúdico y de convivencia. La actividad no solo permitió mantener viva una tradición muy arraigada, sino que también contribuyó a mejorar el bienestar emocional, reforzar los vínculos entre residentes y reducir sensaciones de soledad. La Castañada se consolida así como una cita muy especial dentro de la vida del centro.




