El pasado jueves 23 de octubre se llevó a cabo una sesión de terapia canina en la residencia Las Huertas de Barbastro, de la mano de un guía de la Asociación de Guías Caninos K9 Aragón y sus perros Zeta y Paula. La intervención se organizó en dos grupos, adaptados al nivel de autonomía y al grado de deterioro cognitivo de los residentes.

En la primera sesión, dirigida a personas con mayor deterioro cognitivo, Zeta participó en distintos juegos que permitieron trabajar habilidades motoras y cognitivas de manera lúdica. Los residentes entregaban aros al perro, seguían consignas sencillas y, al final, tuvieron la oportunidad de acariciarlo y recordar experiencias pasadas con sus propias mascotas, generando momentos muy emotivos.
Estimulación cognitiva y social a través del vínculo con los perros
En la segunda sesión, destinada a residentes más autónomos, la perra Paula sorprendió a todos con sus habilidades para encontrar objetos, identificar cartas y participar en pequeñas actividades de razonamiento, lo que despertó curiosidad y admiración entre los asistentes.
La terapia con animales aporta beneficios físicos, cognitivos y emocionales: favorece el movimiento, estimula la memoria, el lenguaje y la atención y, además, impulsa la interacción entre residentes. Esta actividad ayudó a reducir el aislamiento, mejorar el estado de ánimo y reforzar la integración social, consolidándose como una experiencia muy positiva para el centro.




