En la residencia Albertia Los Peñascales, una actividad muy especial se ha convertido en parte esencial del calendario semanal: la terapia canina. Esta iniciativa, consolidada como una herramienta terapéutica eficaz, genera beneficios físicos, emocionales y sociales entre los residentes, y se ha posicionado como uno de los momentos más esperados de la semana.
La presencia de un perro adiestrado, acompañado por su profesional responsable, transforma el entorno residencial en un espacio de conexión, alegría y estimulación. Durante las sesiones, las personas mayores interactúan con el animal a través de juegos, ejercicios de motricidad, dinámicas cognitivas y muestras de afecto, creando un vínculo emocional que aporta calidez y motivación.

Beneficios
Los beneficios de esta terapia están ampliamente documentados: mejora del estado de ánimo, reducción de la ansiedad, fomento de la socialización, estimulación cognitiva y aumento de la autoestima. Para personas mayores que, en muchos casos, enfrentan situaciones de aislamiento o deterioro físico y cognitivo, el contacto con el perro representa una fuente de bienestar y una vía para mantenerse activas tanto física como emocionalmente.
En Albertia Los Peñascales, la terapia canina se integra dentro del modelo de atención centrado en la persona. Cada sesión se diseña de acuerdo con las capacidades y necesidades individuales, con el objetivo de favorecer la participación, la autonomía y la conexión emocional. Se trata de una propuesta en la que lo lúdico se combina con lo terapéutico, aportando un valor añadido al trabajo interdisciplinar del equipo profesional del centro.
El perro se convierte, así, en un catalizador de emociones, un estímulo que facilita la comunicación tanto entre los residentes como con el personal, fortaleciendo vínculos y generando un ambiente más positivo y cercano. La rutina semanal se enriquece con una experiencia sensorial y afectiva cuyos efectos perduran en el ánimo de quienes participan.
Terapia innovadora que mejora la calidad de vida
Con esta actividad, la residencia Albertia Los Peñascales demuestra que el bienestar de las personas mayores puede abordarse desde múltiples enfoques. Apostar por terapias innovadoras como la canina no solo mejora la calidad de vida de los usuarios, sino que también contribuye a crear un entorno más humano, activo y emocionalmente conectado.
Semana tras semana, esta actividad reafirma su valor como recurso terapéutico eficaz, subrayando la importancia de integrar el cariño, la empatía y la creatividad en los cuidados diarios.




