El envejecimiento es una etapa que merece vivirse con dignidad, alegría y una profunda conexión emocional. Por ello, en Albertia Moratalaz se lleva a cabo una actividad que resulta especialmente significativa para las personas mayores: la terapia asistida con perros, protagonizada cada semana por un compañero muy querido llamado Kali Kali.
Desde su llegada, este entrañable perro ha logrado generar un ambiente de confianza y cercanía, propiciando el bienestar emocional de los residentes.
Bienestar desde el afecto
El contacto con Kali Kali representa una valiosa oportunidad para fortalecer habilidades, mejorar el estado de ánimo y estrechar los lazos entre quienes conviven en la residencia.
Esta intervención se enmarca dentro del modelo de atención centrado en la persona, que impulsa una vida activa, conectada y emocionalmente enriquecedora. Las sesiones están cuidadosamente planificadas por una especialista en intervenciones asistidas con animales y se adaptan a las necesidades y capacidades de cada residente. Ya sea a través de caricias, juegos o simplemente compartiendo momentos de compañía, se crea un espacio donde florecen la alegría, la ternura y el vínculo emocional.
Beneficios
Entre los múltiples beneficios observados destacan la mayor participación social, la estimulación sensorial, la mejora del estado anímico y la reducción de sentimientos de soledad. Además, estas experiencias contribuyen al mantenimiento de la autonomía y refuerzan la autoestima de las personas mayores.
En Albertia Moratalaz se apuesta por un cuidado integral, donde cada actividad, cada persona y cada momento cuentan.




