El centro Albertia Moratalaz ha desarrollado un taller de cocina terapéutica dirigido a personas mayores residentes, con el objetivo de promover hábitos saludables, estimular capacidades cognitivas y reforzar la interacción social. La actividad se ha llevado a cabo en las instalaciones del propio centro, dentro de su programación de actividades de animación sociocultural y terapia ocupacional, como parte de su modelo de Atención Centrada en la Persona.
La iniciativa ha permitido que los residentes participen activamente en la elaboración de recetas sencillas, implicándose en cada fase del proceso culinario. A través de esta experiencia, el centro busca favorecer un envejecimiento activo y saludable, integrando la cocina como herramienta terapéutica y ocupacional en el entorno residencial.
Beneficios terapéuticos en el ámbito físico, cognitivo y emocional
El taller de cocina contribuye a la estimulación cognitiva mediante el seguimiento de instrucciones, la planificación de pasos y la toma de decisiones. Estas acciones refuerzan funciones ejecutivas, memoria y atención, aspectos clave en la intervención con personas mayores institucionalizadas.
Desde el punto de vista físico, la manipulación de utensilios y alimentos favorece la motricidad fina y la coordinación óculo-manual. Este tipo de actividad funcional está relacionada con el mantenimiento del desempeño ocupacional en actividades básicas de la vida diaria, tal y como señalan estudios sobre sarcopenia y autonomía en población mayor institucionalizada (Ledesma, 2015).
En el plano emocional, la cocina actúa como estímulo evocador de recuerdos y experiencias asociadas a la historia de vida. La alimentación posee un componente simbólico y afectivo relevante en la etapa de envejecimiento, tal y como recogen investigaciones sobre el significado emocional de la comida en personas mayores (Troncoso-Pantoja et al., 2019). La actividad, por tanto, favorece el bienestar emocional y la autoestima al permitir comprobar el resultado del propio esfuerzo.
Intervención alineada con la Atención Centrada en la Persona
El desarrollo del taller se enmarca en el modelo de Atención Centrada en la Persona que guía la intervención sociosanitaria en Albertia Moratalaz. Este enfoque sitúa a cada residente como protagonista de su proceso, respetando sus preferencias, capacidades y trayectoria vital.
Las actividades de cocina terapéutica refuerzan la autonomía, promueven la participación activa y fortalecen los vínculos sociales entre residentes, reduciendo situaciones de aislamiento. Además, facilitan espacios de comunicación y trabajo en equipo dentro del entorno residencial.




