Los residentes de la residencia Albertia Playa de Canet participaron en una salida al punto accesible de la Playa de Canet, aprovechando la cercanía del centro a este entorno natural privilegiado. Acompañados por profesionales del equipo y por algunos familiares, disfrutaron de una mañana muy especial en la que pasearon por la orilla, contemplaron el paisaje marino, compartieron un almuerzo al aire libre e incluso se animaron a darse un refrescante baño en el mar.

La actividad tuvo como objetivo principal fomentar el bienestar físico, emocional y social de los residentes, en un entorno seguro y adaptado a sus necesidades. El contacto directo con el mar ofreció múltiples beneficios: a nivel físico, caminar sobre la arena y el baño controlado en el agua supusieron un estímulo positivo para la musculatura y el equilibrio; a nivel emocional, la experiencia permitió revivir recuerdos asociados a la playa, reducir el estrés y favorecer la alegría compartida. Asimismo, el entorno natural actuó como un potente estímulo cognitivo, especialmente beneficioso para las personas con deterioro de la memoria.
Participación familiar y momentos compartidos
Los residentes se mostraron especialmente satisfechos con la actividad, expresando su entusiasmo por poder disfrutar de una jornada distinta en contacto con la naturaleza. La presencia de algunos familiares que quisieron sumarse a la salida aportó un valor añadido, al generar momentos entrañables de cercanía y afecto. Esta participación contribuyó a reforzar los vínculos emocionales y a crear recuerdos compartidos en un ambiente relajado y positivo.
Las sonrisas y los comentarios de satisfacción fueron la mejor muestra del éxito de la iniciativa. Las familias agradecieron la oportunidad de acompañar a sus seres queridos en una experiencia tan significativa, mientras que el personal del centro destacó el impacto positivo que estas salidas tienen en la calidad de vida de los residentes, promoviendo su autonomía, su vitalidad y su integración social.




