La residencia Albertia Puertollano desarrolla semanalmente sesiones individuales en su sala Snoezelen, una intervención terapéutica dirigida a personas mayores con deterioro cognitivo avanzado y demencias en fases avanzadas. La actividad, integrada en el programa de intervención psicológica del centro y dirigida por la psicóloga, tiene como finalidad estimular los cinco sentidos —vista, oído, tacto, olfato y gusto— para favorecer la conexión con el entorno y promover el bienestar emocional en un espacio seguro, estructurado y adaptado.
En situaciones de demencia avanzada, la comunicación verbal suele encontrarse limitada. Por ello, la intervención multisensorial se convierte en una vía terapéutica eficaz para acceder al mundo emocional de la persona a través de estímulos controlados. El objetivo es activar respuestas afectivas, reducir posibles estados de agitación, ansiedad o apatía, y facilitar momentos de calma, atención y disfrute dentro de un entorno regulado.

Estimulación sensorial estructurada y personalizada
Cada sesión se adapta al nivel funcional y a la respuesta individual de la persona participante. En el plano visual, se emplean luces de distintos colores y efectos suaves que ayudan a captar la atención y generar un ambiente relajante. A nivel auditivo, se utilizan instrumentos musicales sencillos, como maracas o panderetas, así como música significativa para cada residente, lo que favorece la implicación y la expresión emocional.
El sentido del tacto se trabaja mediante materiales con diferentes texturas, como telas, pelotas sensoriales o cojines, que permiten explorar sensaciones agradables y reforzar la percepción corporal. Asimismo, se incorporan estímulos olfativos con aromas naturales seleccionados, utilizados para evocar recuerdos y promover sensaciones de tranquilidad.
La intervención se desarrolla de forma individual para asegurar una atención personalizada, ajustando intensidad, duración y tipo de estímulo según la respuesta observada en cada sesión.
Beneficios observados y atención centrada en la persona
El equipo profesional y las familias valoran positivamente esta intervención no farmacológica, ya que se han observado respuestas significativas incluso en fases avanzadas de la demencia. Entre las manifestaciones detectadas se encuentran sonrisas, relajación corporal, contacto visual sostenido y expresión emocional, indicadores relevantes de conexión y bienestar.
La sala multisensorial se consolida como un recurso terapéutico dentro del modelo de atención centrada en la persona, al ofrecer una intervención adaptada a las necesidades reales de cada residente. Con esta práctica, Albertia Puertollano refuerza su compromiso con una atención integral, que combina apoyo psicológico, estimulación sensorial y cuidado emocional en personas mayores con alta dependencia.



