Una de las Terapias No Farmacológicas que se lleva a cabo en la residencia Albertia Castellanos es la Huertoterapia, cuyo principal objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Esta actividad consiste en cultivar y cuidar plantas desde la fase de siembra hasta la recolección de sus frutos, promoviendo así una conexión activa con la naturaleza.

¿Qué es la huertoterapia?
La huertoterapia se desarrolla como una actividad estacional, que tiene lugar aproximadamente desde mediados de marzo hasta mediados de septiembre. El proceso comienza con la siembra en interiores, ya que las condiciones climáticas exteriores no son favorables para el desarrollo de las plantas en sus primeras etapas. Para ello, se acondiciona la tierra en pequeños recipientes que hacen las veces de macetas, donde se siembran las semillas y se riegan regularmente.
Durante este año se han cultivado tomates, calabacines, pepinillos, judías, lechugas, pimientos, tomates cherry y pimientos del padrón. Una vez que las plantas son trasladadas al huerto exterior, se riegan una o dos veces al día, dependiendo de la temperatura. Además, se realiza un seguimiento continuo para retirar malas hierbas, cuidar el crecimiento de las plantas y recoger los frutos.
Beneficios de la actividad
La huertoterapia ofrece numerosos beneficios a distintos niveles. A nivel cognitivo, estimula procesos como la atención y la memoria, y genera una sensación de calma y bienestar. En el plano físico, ayuda a evitar el sedentarismo y promueve la movilidad, el trabajo de la fuerza, la precisión y la coordinación tanto de extremidades superiores como inferiores.
Además, mantener una actividad regular como esta proporciona estructura, ocupación y sentido al tiempo libre, lo que contribuye significativamente a la motivación y al bienestar general de las personas mayores, mejorando así su calidad de vida.




