En el centro de mayores Albertia El Sadar se desarrolla un plan de trabajo integral centrado en las actividades de la vida diaria (AVD), tanto básicas como instrumentales. Estas actividades, fundamentales en la rutina cotidiana, abarcan desde el aseo personal y la alimentación hasta la gestión del dinero o el uso del teléfono. El objetivo principal es mantener el mayor grado posible de independencia en cada residente, adaptando el nivel de apoyo a sus capacidades individuales.

¿Qué son las Actividades de la Vida Diaria?
Las AVD básicas incluyen tareas esenciales como vestirse, asearse, alimentarse o movilizarse. Estas se trabajan diariamente con el acompañamiento del equipo de auxiliares y de la terapeuta ocupacional, estableciendo rutinas que permiten a los residentes participar activamente en su propio cuidado, siempre respetando sus ritmos y preferencias. Este enfoque contribuye no solo al mantenimiento físico, sino también al equilibrio emocional de las personas mayores.
Por su parte, las AVD instrumentales, que requieren un mayor nivel de autonomía cognitiva y funcional, se abordan mediante talleres específicos y actividades prácticas. Entre ellas se encuentran el manejo de dinero simulado, ejercicios de cocina adaptada, organización del espacio personal o el uso de nuevas tecnologías —estas últimas, próximamente implementadas a través de talleres diseñados para tal fin—. Todas estas acciones están orientadas a reforzar habilidades útiles y prevenir la dependencia.
La implicación constante del equipo profesional y la colaboración activa de las familias permiten que este enfoque sea personalizado y evolutivo, ajustándose a los cambios en la situación de cada residente. Gracias a este trabajo diario, el centro Albertia El Sadar continúa promoviendo un envejecimiento activo, autónomo y digno.
Como parte de estas iniciativas, el pasado mes se llevó a cabo un taller de elaboración de rosquillas, orientado a fomentar las habilidades vinculadas a las AVD instrumentales. Durante la actividad, los participantes se implicaron activamente en el proceso de preparación, y al finalizar la jornada, pudieron disfrutar de sus propias creaciones, cerrando así una experiencia tan significativa como sabrosa.




