En un ambiente lleno de emociones, sonrisas y aprendizajes compartidos, se celebró un encuentro intergeneracional entre un grupo de jóvenes deportistas —participantes en la Copa Interclubes, de entre 14 y 17 años— y los residentes de la Residencia Las Huertas. La iniciativa tuvo como propósito fomentar el diálogo entre generaciones, promover valores como el respeto, la empatía y la solidaridad, y fortalecer los lazos comunitarios.
Actividades compartidas
Gracias a la colaboración entre la organización del torneo y la residencia, se llevaron a cabo dinámicas de grupo, paseos por el centro, actividades musicales y espacios de conversación. Estos momentos permitieron que jóvenes y mayores compartieran vivencias, anécdotas y perspectivas, generando un intercambio enriquecedor para todos los participantes.
Un residente de 87 años expresó con emoción:
“Ha sido muy bonito ver cómo los chicos se interesaban por nuestras historias. Me recordó a cuando yo era joven y jugaba en el equipo del barrio.”
Por su parte, los jóvenes calificaron la experiencia como “enriquecedora y diferente”, asegurando que desean repetirla. Uno de los jugadores de fútbol, de 16 años, comentó:
“Pensábamos que íbamos a venir a enseñar algo, pero hemos sido nosotros quienes más hemos aprendido. Nos llevamos muchas lecciones de vida.”
Un espacio para unir generaciones
Desde la residencia se destacó el impacto positivo de este tipo de encuentros, que ayudan a combatir el aislamiento de las personas mayores y a reforzar el compromiso social de la juventud. Además, se subrayó la importancia de generar espacios que derriben prejuicios generacionales y favorezcan relaciones basadas en el respeto y la admiración mutua.
Convencidos de que los vínculos entre generaciones son una poderosa herramienta de transformación social, el equipo de la Residencia Las Huertas ya trabaja en la organización de nuevas actividades similares, que continúen fortaleciendo estas conexiones tan valiosas.




