La Residencia Elías Martínez Santiago celebró el Día de Todos los Santos combinando tradición y creatividad, adaptando esta festividad a los nuevos tiempos y uniendo costumbres españolas con elementos de Halloween.
Recordar, compartir y reflexionar
Durante la semana se realizaron talleres de reminiscencia en los que residentes y familiares recordaron cómo vivían el 1 de noviembre en su infancia: visitas al cementerio, recetas tradicionales y costumbres familiares. Estos momentos fortalecieron la memoria, estimularon el diálogo y reforzaron los vínculos.
Sabores otoñales y creatividad manual
También se desarrollaron talleres de cocina tradicional —buñuelos de viento, galletas, bizcochos y cake pops— y un taller de remedios caseros con mermelada de calabaza.
En el taller de labores del hogar, los mayores confeccionaron calabazas de tela para decorar el candy bar.
Una fiesta emocionalmente significativa
Cada actividad tuvo un propósito cultural y emocional, recordando a los mayores la importancia de conservar y transmitir tradiciones mientras se generan nuevas formas de celebrarlas.




