En los centros del Grupo Albertia, la Atención Centrada en la Persona (ACP) constituye la base del modelo de cuidados. Este enfoque sitúa a cada residente en el centro de todas las decisiones, respetando sus deseos, valores, rutinas y preferencias para garantizar una atención verdaderamente personalizada y humana.
La ACP no se limita al cuidado físico: busca promover la autonomía, la autodeterminación y la calidad de vida, reconociendo la historia de vida de cada persona mayor que vive en los centros del grupo.
¿Qué significa aplicar la Atención Centrada en la Persona en Grupo Albertia?
La Atención Centrada en la Persona promueve que cada residente mantenga el máximo control posible sobre su entorno y sobre su día a día.
Implica escuchar, comprender y acompañar, para que cada decisión relacionada con la salud, las actividades o la organización del entorno se tome desde los valores personales de quien vive en el centro.
En los centros del Grupo Albertia, cada residente es visto como una persona completa: con experiencias, preferencias, relaciones, talentos e ilusiones que deben ser cuidados y preservados, más allá de cualquier diagnóstico.
Proyecto de vida y plan de apoyos: el corazón del modelo ACP
Uno de los pilares de este enfoque es la elaboración del proyecto de vida individual de cada residente, un documento en el que se recogen sus gustos, hábitos, prioridades, forma de vivir y expectativas.
A partir de ese proyecto de vida, se diseña un plan de apoyos personalizado, que orienta la intervención del equipo profesional y define cómo ayudar a la persona a mantener su autonomía y bienestar, siempre respetando sus preferencias.
Estos planes se revisan de forma periódica junto con la persona usuaria y su familia, para ajustar los apoyos a su evolución, necesidades y deseos.
Equipos multidisciplinares coordinados y cercanos
En los centros del Grupo Albertia, el modelo ACP implica a todo el equipo: profesionales sanitarios, terapeutas, psicólogos, trabajadores sociales y, especialmente, el equipo de apoyo cotidiano.
Este equipo —formado por gerocultores, auxiliares y otros profesionales que acompañan día a día al residente— se convierte en una figura de referencia, favoreciendo relaciones estables, cercanas y basadas en la confianza.
Gracias a esta coordinación multidisciplinar, se detectan necesidades de forma temprana y se asegura una atención coherente, respetuosa y alineada con los valores y preferencias de cada persona.
Autodeterminación y participación activa: “Encuentros con sentido”
Para garantizar que los residentes puedan expresar su opinión y participar activamente en la vida del centro, en los recursos del Grupo Albertia se desarrollan espacios de diálogo y participación, como los “Encuentros con sentido”.
En estas reuniones, las personas mayores comparten ideas, proponen mejoras y participan en la toma de decisiones sobre aspectos que afectan a su día a día. De este modo, se refuerza la autodeterminación, la participación real y el sentimiento de pertenencia a la comunidad del centro.
Un modelo de atención más humano, respetuoso y coherente
La implantación de la Atención Centrada en la Persona en los centros del Grupo Albertia supone una apuesta clara por una forma de cuidar en la que la persona no se adapta al sistema, sino que es el sistema el que se adapta a la persona.
Gracias al proyecto de vida, los planes de apoyo personalizados y los espacios de participación, los residentes se sienten escuchados, valorados y acompañados.
El resultado es una atención más humana, cercana y coherente con el verdadero sentido de cuidar: respetar la vida, la historia y la dignidad de cada persona mayor.




