En Albertia Mirasierra, cada semana se convierte en una oportunidad para compartir momentos significativos y estrechar vínculos afectivos. Con el objetivo de promover el bienestar emocional de las personas mayores, los departamentos de Psicología, Animación y Terapia Ocupacional impulsan una actividad semanal diseñada específicamente para que residentes y familiares disfruten juntos de espacios de calidad, en un entorno acogedor y participativo.
Bienestar emocional a través del vínculo afectivo
Estas sesiones, que han tenido una excelente acogida, no solo permiten a los residentes compartir tiempo con sus seres queridos, sino que también contribuyen de forma activa a su bienestar emocional. La iniciativa parte de una premisa fundamental: las relaciones afectivas son clave para el equilibrio emocional y la calidad de vida en la etapa adulta mayor. Por ello, fortalecer los lazos familiares repercute positivamente en el estado de ánimo, la autoestima y la salud mental de los residentes.
Encuentros cuidadosamente diseñados
Cada actividad es planificada con esmero por el equipo profesional del centro, que diseña propuestas dinámicas y variadas: desde juegos cognitivos, talleres creativos y música, hasta actividades intergeneracionales. El resultado es un espacio en el que tanto residentes como familiares se sienten escuchados, integrados y valorados.
Creciente participación y compromiso familiar
La participación ha ido creciendo de manera constante, consolidando estas jornadas como una de las propuestas más esperadas y apreciadas del centro. La implicación de las familias ha sido especialmente destacada, superando todas las expectativas. “Venir cada semana y compartir con mi madre en este entorno tan especial nos ha unido aún más. La veo feliz, y eso no tiene precio”, comparte Ana, hija de una residente.
Creación de comunidad y redes de apoyo
Además del fortalecimiento de los vínculos familiares, estas actividades fomentan la creación de una comunidad entre las distintas familias, generando espacios de apoyo mutuo y enriquecimiento colectivo. Se abren así canales de comunicación no solo entre residentes y familiares, sino también entre estos últimos, creando una red cercana y solidaria.
Un enfoque integral centrado en la persona
Desde la dirección de Albertia Mirasierra se subraya la importancia de estas iniciativas dentro de un modelo de atención integral, que contempla no solo el cuidado físico, sino también el desarrollo emocional y social de las personas mayores. “La socialización es esencial en esta etapa vital. A través de estas actividades buscamos romper la rutina, generar emociones positivas y dar protagonismo a las familias en la vida del residente”, explica una de las psicólogas del centro.
Cuidar también es compartir
Esta propuesta se ha consolidado como una de las más valoradas por residentes y familiares, demostrando que crear espacios para el encuentro, la comunicación y el disfrute compartido es una de las formas más efectivas y humanas de cuidar.




