El pasado 16 de febrero, la residencia Albertia Lugo organizó una celebración con una idea central: convertir el parchís en el eje de la actividad comunitaria del centro. La propuesta se desarrolló el lunes de Carnaval en las instalaciones de la residencia, con la participación de todos los residentes. El objetivo fue generar una dinámica comprensible, estructurada y participativa que favoreciera la convivencia, la activación y la socialización.

Un tablero a gran escala para una actividad accesible
Para llevar a cabo el “parchís humano”, el centro habilitó un espacio amplio y simuló un tablero de gran tamaño. Cada planta representó uno de los colores del juego, de modo que el desarrollo se distribuyó por niveles. Las personas participantes asumieron el rol de fichas y avanzaron según las tiradas del dado, siguiendo reglas adaptadas al formato del evento. Esta estructura permitió mantener el orden, anticipar turnos y sostener la atención de forma natural, facilitando la participación de perfiles diversos.
Competición amistosa y socialización en un contexto lúdico
El público siguió la partida desde distintos puntos, animando a su color y comentando los movimientos. A lo largo del juego se produjeron avances, retrocesos y capturas que mantuvieron el interés y estimularon la conversación. En el desenlace, el equipo del color verde completó el recorrido antes que los demás y se proclamó ganador, cerrando la actividad principal del día.
Desde la intervención terapéutica, este tipo de dinámicas favorece la participación activa, la interacción social y el mantenimiento de rutinas significativas. El juego aporta un marco claro para trabajar habilidades como la atención sostenida, el seguimiento de normas, la orientación en el espacio y la comunicación, con un componente lúdico que reduce barreras y facilita la implicación. Integrar una temática reconocible como el parchís ayuda, además, a activar referencias compartidas y a reforzar la vida comunitaria dentro del centro.




