La residencia Albertia Las Rozas ha reforzado el entrenamiento terapéutico en Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD) como parte de su modelo de cuidados centrados en la persona. Esta intervención, integrada en las rutinas cotidianas del centro, se orienta a mantener y potenciar la autonomía funcional de las personas mayores y apoyar su calidad de vida. El trabajo se centra en actividades esenciales de autocuidado como la higiene durante la ducha, el vestido y la participación activa en las comidas, ajustando apoyos y estrategias a las capacidades de cada residente.
Las ABVD incluyen acciones básicas necesarias para desenvolverse en el día a día —aseo, vestido, alimentación o desplazamientos— y adquieren un carácter terapéutico cuando se entrenan de forma planificada, sistemática y adaptada. En este enfoque, el objetivo no es “hacer por la persona”, sino facilitar que haga todo lo posible por sí misma, respetando su ritmo, dignidad y autonomía residual.

Objetivos del entrenamiento terapéutico en ABVD
El refuerzo de esta línea de intervención en Albertia Las Rozas persigue metas funcionales y psicosociales vinculadas al mantenimiento de capacidades:
Mantener y potenciar la autonomía en tareas de autocuidado.
Estimular habilidades motoras, cognitivas y sensoriales implicadas en las ABVD (fuerza, coordinación, secuenciación, atención y memoria funcional).
Favorecer la participación activa en el propio cuidado, reforzando autoestima y sensación de control.
Ajustar apoyos, ayudas técnicas y “pistas” para facilitar el éxito en la tarea, evitando la sobreayuda y promoviendo aprendizaje y continuidad.
Este planteamiento permite individualizar la intervención y sostenerla en el tiempo, con objetivos realistas orientados a la funcionalidad diaria.
Integración en la rutina diaria y apoyos personalizados
El entrenamiento no se limita a sesiones puntuales, sino que se desarrolla en el contexto real donde ocurren las ABVD. Se aplica, por ejemplo, durante el acompañamiento en la ducha, en la organización del vestido o en el comedor, promoviendo que cada residente participe activamente en su alimentación. El equipo profesional adapta el tipo y nivel de apoyo en función de la necesidad: guía verbal, modelado, secuenciación por pasos, supervisión o ayudas técnicas cuando procede.
La intervención se realiza respetando la autonomía residual y revisando los apoyos según la evolución, con el objetivo de mantener el máximo nivel de independencia posible y prevenir la pérdida acelerada de capacidades.
Beneficios funcionales y bienestar cotidiano
El trabajo terapéutico de ABVD aporta beneficios relevantes en el entorno residencial. A nivel funcional, contribuye al mantenimiento de fuerza, coordinación y destrezas necesarias para el autocuidado, además de reforzar la memoria procedimental y la ejecución por secuencias. En el plano emocional, favorece la motivación y la confianza al experimentar progresos y conservar roles activos en la propia rutina. También mejora la satisfacción cotidiana al aumentar la percepción de control y participación.
Con este refuerzo del entrenamiento en ABVD, Albertia Las Rozas consolida un enfoque de atención profesional orientado a la autonomía, la dignidad y el bienestar integral de las personas mayores.




