La residencia Albertia El Sadar ha llevado a cabo durante la semana del 16 al 22 de febrero de 2026 una sesión grupal de terapia de reminiscencia con personas residentes. La intervención, desarrollada en el propio centro, tuvo como objetivo estimular la memoria autobiográfica, favorecer el bienestar emocional y reforzar la identidad personal, mediante una dinámica guiada y adaptada al contexto residencial. La actividad se enmarca en las Terapias No Farmacológicas y en los programas de estimulación cognitiva orientados al mantenimiento de capacidades y a la mejora de la calidad de vida en personas mayores.
La terapia de reminiscencia es una intervención psicológica que trabaja la evocación de recuerdos significativos del pasado para dar coherencia a la historia de vida y favorecer la conexión con experiencias personales. En el ámbito gerontológico, se utiliza para apoyar funciones como memoria, lenguaje, atención y orientación, al tiempo que facilita la expresión emocional y la participación social en un entorno seguro.

Recursos terapéuticos para activar recuerdos y conversación
Durante la sesión, se emplearon preguntas abiertas guiadas y distintos estímulos para facilitar la recuperación de recuerdos. Entre los recursos utilizados se incluyeron música de diferentes décadas, imágenes de antiguos comercios locales y objetos cotidianos vinculados al pasado. Estos elementos actuaron como disparadores de memoria, ayudando a que las personas participantes conectaran con vivencias relevantes y pudieran compartirlas en un formato grupal.
A lo largo de la actividad, los residentes relataron experiencias asociadas a su infancia, celebraciones familiares, primeros trabajos y acontecimientos históricos vividos en primera persona. La dinámica favoreció la conversación, la escucha activa y el intercambio entre iguales, generando un clima de respeto y acompañamiento.
Beneficios en estimulación cognitiva y bienestar psicológico
El trabajo con reminiscencia contribuye a activar redes de memoria habitualmente preservadas, lo que puede apoyar el mantenimiento de capacidades y la participación. En el plano emocional, la evocación de vivencias significativas facilita la expresión afectiva y puede reducir sensaciones asociadas a soledad, apatía o ansiedad, promoviendo un estado de ánimo más equilibrado. Asimismo, el hecho de narrar y ser escuchado refuerza el sentido de continuidad personal y la percepción de valor dentro del grupo, aspectos clave en el enfoque de atención centrada en la persona.
La sesión finalizó con una valoración positiva por parte de las personas residentes, que expresaron su interés en repetir esta actividad en futuras programaciones terapéuticas del centro.




