La residencia Las Fuentes organizó durante el mes de mayo varias sesiones de talleres de filigranas dirigidas a personas residentes. La actividad fue desarrollada por la psicóloga del centro mediante técnicas artesanales adaptadas, con el objetivo de estimular la creatividad, potenciar la motricidad fina, favorecer la concentración y promover el bienestar emocional a través de actividades manuales y artísticas.

Una actividad artística adaptada
Durante el taller, las personas residentes trabajaron con tiras de papel de colores para crear figuras y composiciones decorativas mediante la técnica de filigrana. Esta práctica artesanal se basa en enrollar, moldear y combinar pequeñas piezas de papel para formar diseños creativos. La propuesta se adaptó a las capacidades, intereses y ritmos de cada participante.
El desarrollo de la actividad se realizó en un ambiente grupal y organizado. Los profesionales acompañaron el proceso de forma individualizada, ofreciendo apoyo cuando fue necesario y facilitando que cada persona pudiera participar con seguridad. Esta adaptación resulta fundamental en el ámbito residencial, ya que permite que las actividades terapéuticas sean accesibles y significativas para personas con diferentes niveles de autonomía.
La creación artística favorece la expresión personal y permite que los residentes transformen materiales sencillos en composiciones propias. Este proceso refuerza la sensación de logro, la autoestima y la participación activa. Además, el trabajo en grupo facilita la conversación, la cooperación y la relación social entre las personas participantes.
Estimulación cognitiva y bienestar emocional
Desde el punto de vista terapéutico, los talleres de filigranas contribuyen al envejecimiento activo y al mantenimiento de capacidades funcionales y cognitivas. La manipulación de materiales pequeños permite trabajar la coordinación óculo-manual, la precisión, la motricidad fina y la atención sostenida.
La actividad también estimula funciones cognitivas como la planificación, la secuenciación de tareas y la concentración. Al elegir colores, formas y composiciones, las personas residentes participan en un proceso creativo que favorece la toma de decisiones y la autonomía.
Las actividades manuales y artísticas en residencias de mayores pueden contribuir a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y prevenir el aislamiento social. Al desarrollarse en grupo, los talleres generan espacios de ocio terapéutico donde se combina la estimulación con la convivencia.
La residencia Las Fuentes incorpora estas sesiones dentro de su programación de actividades sociosanitarias, orientada a mejorar la calidad de vida de las personas residentes mediante propuestas adaptadas, participativas y centradas en sus capacidades.




