La Fundación Carreras, en colaboración con la residencia de mayores de Alagón, desarrolla el proyecto musical “Cántame”, compuesto por seis sesiones semanales en grupos reducidos. La iniciativa se realiza en el centro, con participación de residentes y familiares, mediante dinámicas de musicoterapia y actividades musicales compartidas. Su objetivo es favorecer la participación familiar, integrar a las familias en la vida del centro y utilizar la música como herramienta de bienestar emocional, comunicación y convivencia.

Seis sesiones con actividades variadas y formato accesible
El proyecto se ha diseñado con sesiones estructuradas y recursos musicales diversos. A lo largo del programa se incluyen propuestas como bingo musical, bailes en pareja, uso de instrumentos y momentos de música en directo. Esta variedad permite ajustar la participación a diferentes capacidades: algunas personas se implican cantando o siguiendo el ritmo, otras prefieren el movimiento adaptado o la escucha activa.
En intervención con mayores, la música funciona como estímulo transversal: facilita la evocación de recuerdos, sostiene la atención y puede mejorar el estado de ánimo a través de experiencias compartidas. Además, el formato en grupo reducido permite un acompañamiento más individualizado y una interacción más directa entre residentes, familiares y profesionales.
Cierre con fiesta musical y creación de recuerdos compartidos
El proyecto culmina en la sexta semana con una fiesta musical, planteada como cierre comunitario donde residentes y familiares participan de forma activa. Este tipo de finalización tiene un valor añadido: convierte el proceso en un itinerario con meta, refuerza la adherencia y genera un relato compartido que suele mantenerse en conversaciones posteriores.
A nivel institucional, “Cántame” se alinea con un modelo de cuidados que entiende a la familia como parte de la red de apoyo y de la vida cotidiana del centro, no solo como visitante. Integrar a las familias en actividades significativas mejora la calidad del encuentro y aporta continuidad biográfica, al facilitar que la música y las preferencias personales tengan un espacio real dentro de la rutina asistencial.




