Albertia Valdespartera vivió una tarde muy especial con la visita de un grupo de góspel, que ofreció un concierto en directo para los residentes del centro. La actuación incluyó canciones cargadas de mensajes positivos.
Música para emocionar y conectar
La actuación musical tuvo varios propósitos fundamentales:
Estimular emocional y cognitivamente a los residentes, utilizando la música como herramienta para despertar recuerdos, emociones y sensaciones positivas.
Fomentar la participación activa, invitando a los mayores a cantar, aplaudir o simplemente disfrutar del momento, reforzando su autoestima y su sentimiento de pertenencia.
Romper la rutina diaria, ofreciendo un espacio diferente y significativo que ayuda a reducir el aislamiento social.
Promover el envejecimiento activo, a través de actividades que estimulan los sentidos, favorecen la interacción y mejoran la calidad de vida.
El personal del centro destacó el impacto inmediato del concierto en el estado de ánimo de los residentes. Muchos participaron cantando, aplaudiendo o dejándose llevar por la emoción de las canciones, y varios compartieron que la música les había traído recuerdos de momentos felices de su vida.
El valor terapéutico de la música
Está demostrado que la música en vivo tiene un efecto terapéutico: ayuda a reducir la ansiedad, estimula la memoria y fomenta la socialización. En este caso, la experiencia fue especialmente enriquecedora tanto para los mayores como para los artistas. El grupo de góspel agradeció la oportunidad de compartir su música en el centro, subrayando que actuar en este tipo de espacios también les aporta inspiración y aprendizaje.
Albertia Valdespartera continúa trabajando en la programación de futuras actividades culturales, convencida de que el arte y la música son herramientas esenciales para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores.




