Los usuarios de la residencia Las Fuentes disfrutaron de una jornada muy especial en la piscina municipal, una salida que ya se ha convertido en una tradición veraniega.

Entre risas y complicidad, éstas actividades no solo sirvieron como entretenimiento, sino que también se convirtieron en una valiosa Terapia No Farmacológica: estimularon la memoria, la atención, la concentración y la toma de decisiones, reforzando al mismo tiempo la autoestima y la sensación de valía personal.
La combinación de actividad física, estimulación cognitiva y socialización convirtió la jornada en una experiencia integral, llena de beneficios para la salud. Más allá de reponer energías, la salida fomentó la interacción social, el diálogo y el fortalecimiento de los lazos afectivos, elementos fundamentales para combatir la soledad y mejorar el estado de ánimo.
En definitiva, fue un día que evidenció cómo el cuidado integral de las personas mayores va mucho más allá de la atención diaria. También implica brindarles vivencias enriquecedoras que aporten calidad de vida y les hagan sentirse parte activa de la comunidad.




