En Albertia Valdespartera, una de las actividades que se realiza dos veces al mes es la conocida Terapia Asistida con Animales, cuyo objetivo es mejorar el bienestar físico, emocional y social de las personas mayores.

Esta Terapia No Farmacológica fortalece el vínculo afectivo entre los residentes y perros especialmente entrenados para este tipo de acompañamiento, creando momentos de conexión genuina que trascienden lo cotidiano.
Beneficios que van más allá de una sonrisa
La sola presencia de los perros provoca sonrisas inmediatas, pero los beneficios de estas visitas van mucho más allá del plano emocional. Las sesiones contribuyen a:
Reducir los niveles de estrés, ansiedad y depresión.
Estimular la memoria y la comunicación, especialmente en personas con deterioro cognitivo o demencia.
Fomentar la movilidad mediante ejercicios suaves o caminatas junto a los animales.
Favorecer el contacto social, tanto con los animales como entre los propios residentes.
Objetivos que transforman el día a día
El programa persigue metas claras y significativas:
Mejorar la calidad de vida de los residentes.
Reforzar la autoestima y el sentimiento de utilidad.
Romper la monotonía a través de rutinas positivas.
Estimular emociones agradables y promover el contacto afectivo.
Cada encuentro cuenta con la presencia de perros adiestrados y supervisores capacitados, quienes adaptan las dinámicas a las capacidades y necesidades individuales de los mayores.
La terapia canina se ha consolidado como una herramienta eficaz y profundamente humanizadora, convirtiéndose en una de las actividades más esperadas de cada mes.




