El pasado 23 de abril, con motivo del Día del Libro, la residencia Albertia Las Palmeras celebró una actividad muy especial en la que los residentes fueron protagonistas de una tarde diferente, amena y cargada de emociones.

Una visita inspiradora
Durante la jornada, los mayores recibieron la visita de Chari, una mujer alegre y extrovertida que escribe sus propias historias, poemas y relatos cortos, algunos de ellos en colaboración con su hija. Su cercanía y entusiasmo generaron una excelente acogida entre los residentes.
Relatos que despiertan recuerdos
Chari compartió varios textos centrados en temas muy cercanos a los mayores, como la tercera edad, las relaciones familiares y el vínculo con los nietos. Entre lectura y lectura, se creaban pausas que propiciaban la conversación. Los residentes comentaban lo escuchado, compartían opiniones y relataban anécdotas personales relacionadas con las historias.
Una actividad que conecta y emociona
La novedad de la actividad y la presencia de una persona externa al centro despertaron el interés de los mayores, quienes se mostraron participativos, animados y receptivos. La experiencia dejó una sensación muy positiva tanto en los trabajadores como en Chari, que se despidió emocionada por la respuesta de los residentes.
Gracias a esta iniciativa, se fomentó la interacción, la escucha activa y la creación de nuevos vínculos entre los residentes. Muchos se sintieron identificados con los relatos y encontraron en ellos una oportunidad para compartir sus propias vivencias, generando un ambiente de empatía y cordialidad.
Un impulso hacia la lectura
Fue, sin duda, una experiencia enriquecedora que, en algunos casos, despertó o reavivó el interés por la lectura entre los mayores. Actividades como esta reafirman el poder de la palabra como herramienta para conectar, emocionar y crear comunidad.




