En todos los centros del Grupo Albertia se desarrollan programas de Terapias No Farmacológicas (TNF) diseñados para promover el bienestar integral de los residentes. Estas iniciativas ofrecen alternativas terapéuticas basadas en métodos naturales, emocionales y sociales, minimizando el uso de medicamentos siempre que sea posible.
Las Terapias No Farmacológicas en Albertia Mirasierra tienen como principal objetivo mejorar la calidad de vida de las personas mayores, especialmente aquellas que padecen enfermedades crónicas, deterioro cognitivo o trastornos emocionales como la depresión o la ansiedad. A través de estas técnicas, se busca fortalecer su autonomía, preservar sus capacidades funcionales y fomentar un estado emocional positivo, proporcionando un entorno de cuidados integrales y personalizados.
Entre las terapias implementadas en el centro destacan:
Terapia de reminiscencia: Utiliza fotografías, música, objetos y otros estímulos sensoriales para ayudar a los residentes a evocar recuerdos significativos. Sus beneficios incluyen el aumento de la autoestima, la reducción de la ansiedad y la mejora del estado de ánimo.
Musicoterapia: La música se emplea como herramienta terapéutica para estimular la memoria, mejorar el estado emocional y favorecer la interacción social.
Terapia ocupacional: A través de actividades prácticas como manualidades, cocina o jardinería, los residentes fortalecen sus habilidades motoras y cognitivas mientras experimentan un sentido de propósito.
Estimulación cognitiva: Se desarrollan talleres con ejercicios de memoria, cálculo y lenguaje para preservar las capacidades cognitivas y ralentizar el deterioro asociado a enfermedades neurodegenerativas.
Terapia asistida con animales: La interacción con animales contribuye a reducir los niveles de estrés y a fomentar emociones positivas.
Beneficios de las Terapias No Farmacológicas
Los resultados observados en Albertia Mirasierra son altamente positivos. Estas terapias ofrecen múltiples beneficios tanto físicos como psicológicos. Por un lado, contribuyen a reducir el uso de medicamentos, minimizando los efectos secundarios asociados a estos. Por otro, favorecen la socialización y el bienestar emocional de los residentes, promoviendo un entorno más dinámico y feliz.
A través de estas iniciativas, Albertia Mirasierra refuerza su compromiso con un modelo de atención centrado en la persona, priorizando no solo la salud física, sino también el bienestar emocional y social de sus residentes. Un enfoque innovador que marca la diferencia en el cuidado de las personas mayores.




