En la residencia Elías Martínez Santiago se han implementado sesiones de terapia asistida con perros.

La terapia con animales, especialmente con perros, ha demostrado ser altamente beneficiosa para mejorar la calidad de vida de los mayores. Para muchos de ellos, los animales han sido una parte esencial de su historia personal. El cuidado de una mascota está vinculado a experiencias llenas de recuerdos y aprendizajes, que refuerzan el autocuidado y las responsabilidades diarias, promoviendo un sentido de utilidad y propósito. Las sesiones con perros permiten a los mayores revivir esos momentos, reconectar con emociones positivas y expresar sus vivencias a través del contacto con los animales.
Beneficios de la actividad
Durante las sesiones se realizan actividades adaptadas que rememoran las rutinas asociadas al cuidado de una mascota, como acariciar, alimentar o cepillar al perro. Éstas acciones tienen un fuerte componente simbólico, ya que evocan tareas relacionadas con el cuidado y la responsabilidad, fomentando la autoestima y el bienestar emocional.
Este enfoque no solo estimula el recuerdo de experiencias pasadas, sino que también ayuda a los participantes a mantenerse activos en el presente, reforzando su autonomía y la continuidad de sus rutinas diarias. El contacto con los perros también favorece la comunicación y el vínculo social, creando espacios de intercambio entre los mayores, sus familiares y otras personas participantes.
En resumen, la terapia asistida con perros no solo ofrece resultados terapéuticos, sino que se convierte en una valiosa herramienta para enriquecer la vida cotidiana de los residentes, promoviendo un ambiente de cuidado, acompañamiento y bienestar.




