El pasado jueves un grupo de residentes de Albertia Valdespartera realizó una visita a la casa de una antigua compañera, quien durante varios meses formó parte de la residencia. La visita tenía un doble propósito: por un lado, estrechar los lazos entre los actuales residentes y su compañera, y por otro, disfrutar de la naturaleza recolectando higos de su jardín.

La jornada comenzó a primera hora de la mañana cuando los residentes acompañados del fisioterapeuta y la terapeuta ocupacional llegaron a la casa y fueron recibidos por su anfitriona, quién les guio en la recolección de higos, una actividad que no solo les permitió disfrutar del aire libre, sino también recordar viejos tiempos y compartir historias. Tras la recogida, se organizó un almuerzo al aire libre, donde pudieron degustar los higos recién recolectados junto con otras delicias.
Objetivo de la actividad
El principal objetivo de esta actividad fue promover el bienestar emocional y social de los residentes. Visitas como ésta ofrecen una oportunidad para salir de la rutina diaria, fomentar las relaciones sociales y mantenerse activos tanto física como mentalmente.
Por otro lado, la interacción con su antigua compañera fue un momento de gran valor emocional. La reconexión con ella reforzó el sentido de comunidad y pertenencia.
Este tipo de actividades también tienen un importante componente terapéutico. Estar en contacto con la naturaleza, realizar tareas manuales como la recolección de fruta y disfrutar de una comida en grupo son estímulos que favorecen la memoria, mejoran la coordinación y refuerzan el sentido de independencia, algo esencial para su bienestar integral.
En resumen, la visita fue un éxito por los múltiples beneficios emocionales y físicos.




